CapablancaJosé Raúl Capablanca - 3º Campeón  Mundial de Ajedrez 1921-1927

José Raúl Capablanca Graupera (19.11.1888-8.3.1942). Nació en La Habana en el seno de una amplia y próspera familia. De estatura mediana y muy bien parecido. Le ganó a su padre con tan solo 4 años y fue campeón de Cuba a los 12.

A fines de 1908 realiza una extensa gira por los Estados Unidos, jugando durante el trayecto un total de 734 partidas, ganado 703, entablando 19, con sólo 12 derrotas.

La fama lograda le facilitó medirse en 1909 con el campeón norteamericano, gran maestro Frank J. Marshall, un jugador que había logrado imponerse en los Torneos Internacionales de Nuremberg, Cambridge Spring y Dusseldorf. La lucha duró más de dos meses, acaparando la atención de la prensa de la época, ganando Capablanca 8 partidas, entablando 14 y perdiendo solo una.

Pero fue sin dudas la victoria en el Torneo de San Sebastián (1911) lo que convirtió a Capablanca en el ajedrecista más famoso del momento. Su apellido, sonoro y exótico, se repitió fácilmente en todas las lenguas y ya no hubo forma de olvidarlo jamás.

Vencidas las dificultades que dilataron el esperado encuentro, Lasker y Capablanca inician la discusión del Campeonato del Mundo en abril de 1921, en La Habana. El resultado del match hizo pensar a muchos que el cubano era invencible: ganó al gran Lasker con el asombroso resultado de 4 x 0 y 10 tablas. Nadie ha jugado en la historia del ajedrez un match con la seguridad y exactitud de Capablanca contra Lasker.

Alekhine es aceptado como retador y en el mes de septiembre de 1927 la ciudad de Buenos Aires se convierte en el polo mundial del ajedrez. Inmediatamente después de la derrota Capablanca manifestó su deseo de jugar un match revancha, pero Alekhine rehuyó el encuentro y jamás quiso enfrentarse al cubano mientras mantuvo el título mundial.

Como excampeón Capablanca siguió brillando, añadiendo importantes triunfos a su portentoso récord. Ganó los torneos "Elite" de Berlín 1928, Siesta, Budapest 1928, Ramsgate, Inglaterra en 1929, New York en 1931 y Moscú en 1936. En este último torneo se produce el primer encuentro Capablanca-Alekhine después del match de Buenos Aires, y Capablanca aprovecha para derrotar en una magistral partida a su "huidizo" adversario.

Su estilo, uno de los más puros y transparentes. Hizo grandes aportes a los finales. La grandeza del juego de Capa consistía en su golpe de vista relámpago y en el entendimiento profundo de la materia, pero lo que lo destacó de manera sobresaliente situándolo en una altitud difícil de alcanzar fue su simplicidad divina. De todos los Campeones Mundiales fue el que menos partidas perdió. Su maravillosa y sutil técnica es reconocida por todos.  

Capablanca murió frente a un tablero de ajedrez; había caído en estado de coma la noche anterior, cuando presenciaba una partida entre dos aficionados en el Manhatan Chess Club. “Es imposible comprender el mundo del ajedrez sin mirarlo con los ojos de Capablanca”: Botvinnik.

parte de esta información ha sido tomada de: www.cuba.cu